Claudia le aprieta el hombro y él abre
lentamente los ojos. Se pasa la mano por la cara y comprueba que la tiene
mojada. Alarmado, se mira la entrepierna. Ella le alcanza un pañuelo de papel.
Él lo agarra. Quisiera ser como Peter Pan piensa. Se para farfullando
pretextos, tiene que irse, está tan avergonzado. Antes de cerrar la puerta ella
le roza la mejilla con extrema suavidad. Doux.
Ya en el bar, esperando a Jirafa, se le ocurrió
avisarle a Horacio. Quizá su presencia ayudara. Media hora después los tres
revivían anécdotas. Hasta que, pese a los esfuerzos de Francisco, el presente
se montó sobre la mesa. ¿Cómo va tu tratamiento? preguntó Jirafa. Increíble,
recordé un montón de momentos de mi infancia atinó a decir. Estaba
seguro afirmó Ricardo con énfasis mi hermana es un fenómeno. Horacio
acotó me comentó nuestro común amigo, que tu hermanita, por si fuera poco,
no está nada mal mientras diseñaba
nuevamente curvas en el aire. Francisco tuvo ganas de matarlo.
Ojo, que con la analista no se jode le advirtió jocoso Jirafa además
acordáte que vos estás casado. ¿Ella no? preguntó Horacio. Francisco
retuvo la respiración. Se separó hace años, una historia bastante
desgraciada Ricardo de repente se echó atrás si Claudia se entera de que
estoy ventilando sus intimidades frente a un paciente me castra cabeceó
indicándolo a Francisco cuando se vaya este te cuento.
Por qué te estás cambiando enano pregunta Guillermo
y yo mientras termino de subirme el calzoncillo que encima se enrolla le
contesto sin mirarlo me salpiqué con una canilla. Ahora lo llaman canilla dice
divertido no te habrás hecho pis y yo niego con la cabeza y él me provoca vamos enano confesálo te
hiciste pis y a mí me da furia y me abalanzo sobre él y trato de golpearlo. Guillermo
me embroma bueno bueno se enojó el enano que hace pis. Las lágrimas me resbalan
estoy transpirado y pateo y manoteo al aire. Guillermo levanta el brazo para atajar mis golpes y me amenaza parála que
voy a tener que devolvértela. Entra mamá y pregunta qué está pasando aquí. El
enano está furioso porque se hizo pis le cuenta. No lo mortifiques más ordena mamá. El bebé
siempre necesita que lo defiendan se burla Guillermo mientras sale. Yo me quedo
solo con mamá que se agacha y me abraza. Yo no porque soy piterpan y me fui
volando.
Alejandra ya en su casa. Valeria alternándose
entre hermana y sobrinos. Por momentos siento que no soporto más, pero ya
sabés como soy, rápido me recupero. Vaya si Francisco conocía la
resistencia de Valeria, su voluntad a toda prueba. Tu mujer vale oro solía
decirle su mamá cuidála que otra así no vas a encontrar. Francisco se
descubrió pensando que Valeria era tan perfecta que a veces daba trabajo
quererla. Apagó la luz. De a poco se adormeció. Tanto que creyó que ya estaba
soñando.
Francisco quiere demostrarle que no la
necesita. Que a veces no la necesita. Que a veces tanto no la necesita.
Carraspea y le informa anoche recordé.
No hay comentarios:
Publicar un comentario