lunes, 20 de junio de 2016

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Menos mal que están los chicos, me ayudan a superar el agujero que me produce no tener a los míos; te envidio Francisco trata de no pensar y le pregunta por qué. Porque estás con ellos, porque los seguís disfrutando; por momentos tengo miedo de que Tobi se olvide de mí Francisco trata pero no puede porque Valeria agrega a veces es bueno tomar distancia y a él se le revuelven las tripas estar aquí con mi hermana enferma y sola y con mis sobrinos tan desamparados me hace valorar todavía más todo lo que tenemos Francisco ansía cortar pero ella sigue ante cada cosa nueva que conozco me imagino que te parecería, que dirías; aunque no estés siento que, de alguna manera, compartimos todos estos días Francisco precisa que se calle aquí también tu ausencia es una presencia, cada vez que hago algo inconveniente los chicos dicen mirá si nos viera mamá Valeria se lamenta el ogro de la película Francisco al decirlo recién se percata el elemento que les genera seguridad esa mágica concepción de la infancia sobre el bien y el mal, si se hace  lo correcto nada malo puede ocurrir los dejaste bien entrenados Valeria se ríe y dice corto porque esto saldrá una fortuna; te extraño mucho, también en la cama. Francisco cierra los ojos aunque quisiera cerrar los oídos no diga cosas inconvenientes para una señora. Cuando apoyó el tubo estaba como para otra ducha. Valeria no lo merecía, la historia que habían forjado juntos no lo merecía. Es una tregua resolvió para intentar tranquilizarse todo volverá pronto a la normalidad y tuvo nostalgia de mirarse tranquilo al espejo, de no temer cuando sonaba el teléfono, de no tener que estar siempre pendiente de no cometer un error. Quizás también papá se creyó en una tregua. El sudor le corrió ahora por la espalda. Él amaba a su mujer y a sus hijos y sin embargo no lograba anteponerlos a sus deseos. Claudia avanzando dentro de él. Haciéndose imprescindible. Ligándose al descubrimiento de sí mismo. Contactándose con ella desde el que había sido, desde el niño sediento de amor. Fue hasta la cocina y se preparó un té.

No me queda la más mínima duda sobre tu virilidad pero tu sensibilidad es absolutamente femenina dice Claudia y a él no le gusta ¿lo decís porque lloro?, no es para defenderme pero te aseguro que son contadas las veces en la vida en que me he permitido llorar, no sé qué me está pasando ella desestima sus palabras celebro que puedas llorar pero no es  por eso que lo digo Francisco la mira inquisitivo es por como hablas de tus hijos el tono de Claudia se torna profesional parecés una mujer; he pensado mucho al respecto; y es doblemente extraño porque, salvo por tu abuela, nunca fuiste maternado; te me representás como un Tupac Amarú, codiciado y tironeado por todos; siempre te trataron como si fueras varios años mayor que los que marcaba tu cédula; ahora que tenés hijos podrás comprobar, al menos yo en el poco tiempo en que hemos estado en contacto, el nivel feroz de demanda de los tuyos a Francisco le fascina escucharla pero se ve obligado a protestar no te creas, lo que pasa Claudia lo interrumpe no los defiendas, esa demanda habla bien de ellos, los transforma en niños normales que manifiestan sus necesidades porque saben que serán atendidas, haciendo una rabieta cuando es imprescindible Francisco se muere de amor esa boca hay que cerrarla dice mientras se incorpora en la cama para besarla.

El encuentro con  Horacio era impostergable, Francisco decidió pasar por el local. Su amigo lo recibió como si volviera de la guerra. Mientras compartían el almuerzo Francisco se asombró de sí mismo. Se le ha hecho un hábito mentir. Ya lo hace bien. Fijaron un encuentro para la semana próxima. Cuando Francisco se encontró pensando que tendría que cambiar el horario de terapia el asombro se le transformó en franca preocupación. Martes y jueves a las nueve.


Los padres de Leo se separaron  informó Camilo en la cena. Francisco detuvo el tenedor, sorprendido ¿y él cómo esta? El nene, con la boca llena, repreguntó ¿y cómo querés que esté? Pobre acotó Luciana mientras cortaba la suprema. 

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